Violencia doméstica y sus efectos en las ocupaciones

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define violencia doméstica como los malos tratos o agresiones físicas, psicológicas, sexuales o de otra índole, infligidas por personas del medio familiar y dirigida generalmente a los miembros más vulnerables de la misma: niños, mujeres y ancianos. Es también conocida como violencia familiar o violencia intrafamiliar.

Es considerada un problema de salud pública de primer orden por organizaciones Internacionales y gobiernos. En 1995, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) estableció entre sus objetivos estratégicos la lucha contra la violencia contra las mujeres, y en 1998 la OMS declaró a la violencia doméstica como una prioridad Internacional para los servicios de salud.

La violencia doméstica puede causar lesiones, muerte, daños psicológicos, trastornos del desarrollo o privaciones. También tiene consecuencias graves en la salud física y emocional de sus víctimas, incluyendo las muertes por homicidio o suicidio cuando la persona afectada no puede salir del ciclo de violencia.

En consecuencia, sus víctimas pueden padecer depresión, trastornos de estrés postraumático, trastornos del sueño y alimentarios, sufrimiento emocional, entre otros. También en las víctimas de alguna modalidad de maltrato se puede observar aislamiento e incapacidad para trabajar, dejar de participar en actividades cotidianas, y a dejar de atenderse a ella misma y a su componente familiar.

En la niñez puede ocasionar problemas de socialización, aislamiento, inseguridad, problemas de integración, pesadillas, insomnio, fobias, ansiedad y alteraciones del desarrollo afectivo, entre otros. En algunos casos, la consecuencia extrema de esta violencia es la muerte de la madre, de los niños, o ambos componentes familiares.

La violencia doméstica afecta las ocupaciones

La violencia doméstica afecta negativamente la capacidad de los miembros de la familia de participar en sus ocupaciones de la vida diaria. Desde lo más básico, puede haber un deterioro en las rutinas diarias de cuidado propio como, por ejemplo, una pobre alimentación y una imagen personal descuidada. Integrado al abuso puede estar la privación por parte del maltratante de actividades como el trabajo y la participación social.

En el caso de los menores pudiera darse la privación de su principal ocupación que es el juego como parte del ciclo de maltrato y castigo. Todas las emociones negativas que genera este ambiente de maltrato pueden ocasionar disturbios del sueño y serios problemas de aprovechamiento académico.

A través de la terapia ocupacional se pueden identificar aquellos factores que interfieren en el desempeño de estas rutinas, roles y hábitos, así como los factores físicos, cognitivos y psicosociales en los cuales se presentan deficiencias.

Los profesionales de terapia ocupacional están preparados para atender a personas y familias víctimas de violencia doméstica. En los casos de mujeres las intervenciones de terapia ocupacional se enfocan en restaurar esa participación en sus actividades significativas fortaleciendo una autoestima que ha sido profundamente lacerada. Además, guiados por un modelo cognitivo conductual, es importante que esa mujer desarrolle la capacidad de manejar sus emociones y recupere su sentido de independencia por medio de estrategias asertivas para tomar decisiones y resolver conflictos.

En los niños, la terapia ocupacional se centra en restaurar su participación en el juego y en actividades de interés que le provean sentido de logro, alegría y satisfacción. Además, por medio de actividades con propósito de promueve el desarrollo de destrezas para la vida diaria; por medio de sesiones grupales promueve su participación y destrezas sociales; así como se trabaja con el fortalecimiento de sus capacidades cognitivas para un mejor aprovechamiento académico.

Uno de los objetivos principales de la terapia ocupacional es lograr que las victimas adquieran las destrezas y las habilidades necesarias para retomar el control de sus vidas para el desarrollo de una vida sana e independiente.

Los profesionales de terapia ocupacional atienden a víctimas en diferentes escenarios tales como hospitales, centros de cuido, entre otros. Este profesional es una figura necesaria para la prevención e intervención en las víctimas de violencia.

Para aclarar dudas o de necesitar información adicional, se recomienda consultar con un profesional en terapia ocupacional. Este profesional de la salud es el capacitado para evaluar y ofrecer tratamiento, así como también están obligados a informar o denunciar sospechas de alguna modalidad de violencia en niños, adultos y adultos mayores.

Para más información se pueden comunicar a través de la página de Facebook @Colegio de Profesionales de Terapia Ocupacional de Puerto Rico o escribir al cptopr10@gmail.com.

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Author: Redacción